INTRODUCIÉNDONOS EN: aberrometría corneal.

Merecedor de un curso aparte, y hasta de un par de años de una carrera universitaria, el tema de las aberraciones ópticas en su aplicación al ojo humano es una división de nuestra profesión, de un uso completamente actual y a diario para muchos de nosotros que desarrollamos nuestras labores en áreas de cirugía refractiva corneal, lentes intraoculares, o lentes de contacto. La definición más sencilla que se encuentra de lo que es una aberración óptica es:

aquel desenfoque no corregible

con una lente esfero-cilíndrica”.

He querido poner el imprescindible añadido “corneal” al título de este tema porque una cosa es la córnea y otra el sistema óptico del ojo al completo.

Como accesorio a los topógrafos corneales se vienen incluyendo de algunos años a esta parte la posibilidad de realizar un análisis aberrométrico o refractivo corneal. Insisto en lo de “corneal”, porque un topógrafo no puede “leer” las aberraciones, eso sólo lo podemos hacer mediante un sistema de trazado de rayos como el iTrace o sistemas tipo Hartmann Sack, como el Zywave. Un topógrafo de cara anterior puede hacer lecturas y simular un mapa refractivo, aplicando la ley de Snell con su programa. Uno que pueda leer la cara posterior analizará más en profundidad y complementará ese mapa refractivo.

Pues bien, los mapas de aberraciones que los topógrafos corneales actuales pueden ofrecernos se basan en sistemas muy inteligentes pero a la par muy sencillos, que nos dan unas buenas aproximaciones, entendiendo la excepción de que no se cuenta con la óptica interna.

Quiero explicarlo de forma muy comprensible, como para niños (con conocimientos en óptica).

Los famosos polinomios de Zernike nos representan cada uno una superficie característica, la correspondiente a la aberración que nombran. Por ejemplo: el polinomio que está asociado a la aberración esférica se representa como una superficie de revolución donde la curvatura de la periferia es diferente a la de las áreas centrales. Cuanto más cerrada por la periferia, (más potente), mayor aberración esférica. El polinomio correspondiente al coma horizontal o vertical se representa como una superficie asimétrica donde una mitad del mapa tiene más potencia que la otra mitad.

Y así con cada uno de los polinomios podríamos hacer una descripción.

El topógrafo va a registrar una superficie corneal (o dos, la anterior y la posterior, haciendo sumatorio de propiedades) y considerando los cambios de índices de refracción, para un enfoque perfecto, el programa va a decirnos cuánto de cada polinomio tiene esa córnea analizada, para el diámetro que escojamos. Va a descomponer las alturas, las curvaturas, las características y va a comparar esa córnea con todos los polinomios (las superficies/figuras que estos representan) y va desmembrar esa superficie total, en una suma de superficies (una suma de polinomios); así nos dirá que tiene “tanto” de coma, “tanto” de aberración esférica. Luego hay que contar o sumar con el desenfoque que supone la refracción del ojo, etc.

Pero esta información aporta unos mapas de muchísima ayuda.

Evidentemente no se trata de aberraciones totales del ojo (hay que contar con el cristalino, la retina…), pero es selectivo y vinculante para la calidad global de la visión.

Os ofrecemos unos ejemplos de análisis de aberraciones corneales:

Con el topógrafo Sirius. En la imagen 1 veis la topografía de un transplante corneal, en la imagen 2, veis el análisis compositivo de aberraciones, en la imagen 3 veis la presunta afectación visual.

TEMA 8 - 1TEMA 8 - 2

TEMA 8 - 3
Imágenes Sirius (1,2,3).

Las imágenes 4 a 6 pertenecen a un caso intervenido de cirugía refractiva. La primera imagen está analizada a diámetro 3 mm, la segunda a diámetro 5 mm y la tercera a 7 mm (en el margen izquierdo de cada imagen se ve referido el diámetro de análisis).   Observaréis como cambian las aberraciones según nos vamos alejando del centro. Las protagonistas son la aberración por astigmatismo y la aberración esférica. La paciente aduce mala visión nocturna, esa aberración esférica, en condiciones de poca iluminación le produce algo más de -1.00 dp de desenfoque, más alrededor de -1.00 de astigmatismo, así pues de día no tiene apenas problemas pero de noche acusa mucho la falta de nitidez.

La imagen 7, debajo de este párrafo, corresponde a un examen del aberrómetro iTrace (anillos de Plácido y trazado de rayos), donde se puede hacer distinción de aberraciones corneales, internas y totales de un ojo con una córnea sometida a queratoplastia, en este caso a 5.05 mm de diámetro de análisis. Las gráficas de barras: arriba a la izquierda óptica interna, arriba centro ojo entero, abajo izquierda componente corneal (anterior).

TEMA 8 - 7
Imagen 7 Sumario de iTrace

La imagen 8 corresponde a parte del examen del aberrómetro total Zywave (sistema Hartmann Shack) de un ojo con una córnea intervenida de lasik miópico con gran aberración esférica residual. La gráfica de la izquierda nos da la esfera, el cilindro y el eje en relación con el diámetro de análisis. La línea azul es la esfera, se hace más miope conforme nos alejamos del eje visual (aberración esférica amplia). La gráfica de la derecha en azul con barra hacia abajo la Z400 aberración esférica.

TEMA 8 - 8
Imagen 8 aberrómetro Zywave

La imagen 9 y última, es la clasificación de las aberraciones ópticas, mediante la representacion gráfica de los polinomios de Zernike.

TEMA 8 - 9

 

¡Ya sabemos algo más!

 

Jesús Pizarroso Pulido.